Wednesday, December 12, 2012

The Other Son, una perspectiva.



                              

                                                                           Por Gisela Savdie

No existen dos culturas mas similares y a la vez mas distantes que la judía y la árabe, especialmente cuando se trata de aquellos que crecieron en la misma región, léase Israel en este caso. Es así como es perfectamente posible que Joseph (Jules Sitruk) y Yassin (Mehdi Dehbi), intercambiados por error al nacer simultáneamente en un hospital de Haifa durante el momento del lanzamiento de misiles, hayan podido crecer en el seno de sus respectivas familias cruzadas sin que haya existido la menor duda acerca de su identidad. Este es el eje central de la película de Lorraine Levy, The Other Son.

Un examen de sangre rutinario efectuado a Joseph 18 años después para entrar al servicio militar, desata la duda y el descubrimiento del error cometido durante momentos de caos, sirenas  y ordenes de evacuación, que son parte de la vida cotidiana en estas regiones del continente.

Joseph tiene una personalidad artística que contrasta un tanto con la de su padre, un oficial israelí de alto rango. Su madre, una medica de origen francés interpretada por Emmanuelle Devos, es el catalizador. Yassin por su parte, quien esta de regreso de Francia donde piensa seguir estudios universitarios médicos, ha crecido dentro del seno de una familia palestina en el West Bank donde su padre, apasionado por la música,  se desempeña como mecánico de carros.

En un tono un tanto melodramático, pero con perfecta validez social y por que no, política, la directora Lorraine Levy recrea una historia ya tratada muchas veces en la literatura universal y la coloca en un contexto muy contemporáneo y muy latente como lo es el conflicto del medio oriente. Y aunque los resultados son un tanto predecibles, resulta en este caso muy valido colocarle el toque humanista a esta crisis cada vez mas polarizada e irracional, que cobra, casi a diario, la vida de tantos “other sons” que podrían  perfectamente ser “our sons”.

La muestra de los contrastes raya en el absurdo, y los conceptos de religión, raza y lealtad pierden cimiento. Joseph, por principio, ya no es considerado judío y cómo confronta Yassin sus sentimientos antijudíos ahora que es uno de ellos? Irónicamente, la distancia a recorrer entre las casas de Joseph y Yassin que puede tomar diez minutos en circunstancias normales, se convierte en un trayecto gigantesco, un muro tan alto que nadie quiere cruzar. Por que quieres ir al otro lado?, preguntan los guardias a Joseph cuando éste decide visitar sus padres biológicos.

Si el arte puede imitar la vida real o si la vida real puede imitar el arte, las caras de Joseph y Yassin bien podrían estar pintadas en todos los misiles y tanques que se disparan de parte y parte cobrando victimas inocentes. Porque que en el fondo, qué los diferencia? Los genes que cargan dentro? La familia que los crió? La nación a la cual ya no pertenecen o una religión que ya no los acoge?

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