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Saturday, June 29, 2013

Asociación Internacional de Poetas y Escritores celebran en Miami el mes del Libro Hispano



Los Capítulos de AIPEH Celebrarán "El Mes del Libro Hispano” durante el Mes de la Hispanidad 2013
Miami, 25 de junio de 2013. La celebración nacional de "La Herencia Hispana” es uno de los reconocimientos más importantes al aporte social, cultural, económico y político de la comunidad hispana en los Estados Unidos. Esta festividad fue aprobada en un principio como "Semana de la Herencia Hispana” por el Congreso Estadounidense en septiembre de 1968, para luego, veinte años después, convertirse en la gran celebración anual del "Mes de la Hispanidad”.
AIPEH Miami, institución que fomenta las letras y las artes hispanas en el Sur de la Florida, ha tomado la iniciativa de organizar diferentes actividades para que la literatura sea una de las protagonistas en el "Mes de la Hispanidad”, festejo que tendrá lugar desde el 15 de septiembre al 15 de octubre.
Ante este proyecto de creación y difusión literaria, AIPEH Miami convoca a consulados, organizaciones, instituciones y a la comunidad en general a participar, proponer y/o impulsar eventos culturales y literarios dedicados a nuestros escritores hispanos, quienes ejercen profesionalmente su oficio en este país.
Los escritores residentes en los Estados Unidos serán los protagonistas de este importante hito en la historia de las letras hispanas, porque mediante su liderazgo y gestión, se convoca a la comunidad hispana para celebrar el Mes del Libro Hispano, se promoverán y exaltarán los libros escritos en español por autores participantes que residan en los Estados Unidos. Además, esta serie de eventos logrará sin duda alguna un acercamiento a los lectores, lo cual es siempre un medio para inspirar el hábito de la lectura en nuestra comunidad.
¿En qué consiste "El Mes del Libro Hispano”?
Durante los treinta días en los cuales se desarrollará "El Mes de la Hispanidad” se propone realizar diferentes actividades (lecturas, recitales, exposiciones, ventas de libros, etc.) cuyo eje principal será promover la literatura de los autores provenientes de los diferentes países en donde el español es el idioma oficial. Los escritores miembros de AIPEH Miami serán los encargados de organizar eventos en los cuales los autores (ellos mismos y los invitados) tendrán la oportunidad de presentar sus obras gracias al respaldo de organizaciones y empresas de su propia nacionalidad, el apoyo de sus coterráneos, y/o de entidades multiculturales que deseen atender esta convocatoria.
Las letras y las voces hispanas necesitan de los gestores, creadores, promotores, y difusores. El libro ni se escribe ni se vende solo. La hispanidad no es un individuo, juntos formamos la hispanidad en este país; por lo tanto, quedan cordialmente invitados y exhortados a Ser y a Vivir la Literatura en el Mes de la Hispanidad.

Wednesday, May 15, 2013

IMPRESIONES DE LA VIGÉSIMA SEXTA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BOGOTÁ




Por Madeleine de Cubas
 
El pasado 18 de Abril, del 2013 se dio inicio a la Feria Internacional del Libro de Bogotá, considerada como uno de los tres eventos literarios más importantes de Suramérica. Este año el invitado de honor fue Portugal, que contó con un inmenso pabellón de tres mil metros cuadrados dedicado al mar, con destacados expositores y escritores y las cantantes Misía y Ana Moura.  Pilar del Río, viuda del Premio Nobel de Literatura, José Saramago, fallecido hace dos años, fue entrevistada por la escritora colombiana Laura Restrepo. 
En las magníficas instalaciones de Corferias, con el auspicio de esta organización y el de la Cámara Colombiana del libro de Bogotá,  durante dos semanas, hasta el 1 de Mayo del 2013, a pesar del tráfico enloquecido y de la lluvia que puntualmente azotó todas las tardes la capital, se dieron cita cerca de cuatrocientas mil personas de Colombia y el mundo que se deleitaron con la música colombiana y las innumerables actividades culturales que  se llevaron a cabo.  Fue posible conocer y escuchar a varios de los doscientos escritores que participaron en el evento, entre ellos el Premio Nobel de Literatura del 2008, el francés Jean Marie Gustave Le Clezio, el suizo Peter Stamm, el japonés Satoshi Kitamura, quien atrajo la atención de los niños y de numerosos colegios; los colombianos Juan Gabriel Vásquez y Santiago Gamboa y otros muchos llegados de distintos puntos del planeta.
A través de la Sociedad de la Imaginación, que dirige el editor, escritor y poeta Milcíades Arévalo, quien durante 26 años acude puntualmente a su cita anual con la literatura, participé como panelista con cinco escritores más, para lanzar mi novela Los Zapatos de Isidro, una apasionante historia, que rinde homenaje a nuestra música y a las bondades de nuestro pueblo y que se desarrolla en Cali y en las playas del Pacífico de Colombia.
Aunque hay que aceptar que nada es perfecto, y si bien los resultados fueron en términos generales muy positivos, hubo fallas y contratiempos que quizá han podido evitarse y de no haber sucedido habrían hecho de la Feria del Libro de Bogotá la primera de habla castellana del mundo.  Por ejemplo, el auditorio que se le adjudicó a la viuda de Saramago para la entrevista fue demasiado pequeño.  Al punto que, a pesar de haber llegado con veinte minutos de anticipación, unas ochenta personas no pudimos entrar y permanecimos frustradas bajo la lluvia.  A manera de consuelo en mi caso puedo decir que yo ya había visto a Pilar del Río en Miami en el Centro Cultural Español, pero estaba deseosa de asistir y escuchar la entrevista.
Por otra parte, aunque la prensa literaria era bastante accesible si uno se acercaba a ella, los periodistas se concentraban en cubrir voluntariamente sólo los eventos de los autores reconocidos, lo cual no niego que es comprensible, pero es que a los autores independientes apenas nos concedían un mínimo de cubrimiento y únicamente si lo pedíamos.  Un hecho con el que coincidió y lamentó uno de los editorialistas venido de España.  Como autora independiente que soy, de lo cual me siento muy orgullosa, creo que se le debería dar mayor oportunidad a quienes tratamos de abrirnos camino en este difícil, pero apasionante campo de los libros.  No obstante, como ya dije, la experiencia fue gratificante y del mayor interés y no dudaría en volver a acudir a las próximas Ferias.


Wednesday, December 5, 2012

Conversación con Fernando Aramburu y Roberto Ampuero




Roberto AMpuero.Foto Letra Urbana


La verdad histórica frente a la ficción en la novela

Por Batia Cohen



Fernando Aramburu reconocido escritor español, con títulos como Fuegos con limón y el Trompetista del utopía, presentó su nueva novela Años lentos acompañado por el ahora embajador de Chile en México, el renombrado escritor Roberto Ampuero conocido por sus escritos como Nuestros años verde olivo, Cita en el azul profundo quien habló de su recién publicado libro El último tango de Salvador Allende. La reunión se dio a cabo dentro del marco de la Feria Internacional del Libro en Miami, donde el Centro Cultural Español organizó una serie de conferencias intituladas Conversaciones Trasatlánticas con la idea de establecer un dialogo intelectual entre autores españoles con escritores latinoamericanos.
            La plática entre los escritores tomó una forma fluida, como si fueran viejos amigos que se encuentran de nuevo. Aunque admitieron que tenían poco de conocerse, tenían mucho en común. Fernando Aramburu y Roberto Ampuero recalcaron su relación con Alemania donde Fernando reside actualmente y donde Roberto vivió gran parte de su vida. Los puntos en común fueron foco de la conferencia en especial la distancia que tienen con la tierra en donde han nacido, “recuerdo la soledad, una especie de psicosis, de pérdida del idioma propio” dice Aramburu en tono meditativo, en sus palabras está permeada la nostalgia del lenguaje común, el trayecto recorrido lejos del país natal. “Yo no sabía alemán. Solo sabía 250 palabras que aprendí en el tren, por el trayecto”.
Fernando Aramburo.Foto Letra Urbana
Se conversó acerca de lo que significa volver de vez en cuando a su sitio de origen “Llegue a creer que el idioma se me oxidaría”, el vasco contó, aunque luego afirmó que eso le resultó provechoso más adelante en sus escritos; comenzó a anhelar escuchar en las calles el fluir de la lengua materna, y cuando iba de visita a San Sebastián, “anotaba los nuevos giros”, los sortilegios lingüísticos que se crean con el paso del tiempo, las nuevas sutilezas en el hablar, comenzó a “escribir con la conciencia del propio idioma, con los matices, el sabor que pueden tener los vocablos” como él mismo comentó, pues “a menudo los que viven inmersos en la cotidianeidad del idioma no lo pueden entender”. Ampuero quien hoy vive en México, había estudiado en Valparaíso en el colegio alemán y después de una larga trayectoria por el mundo incluyendo Alemania del Este, Cuba, Suecia y Estados Unidos admite que hace mucho que no vivía en el mundo donde se habla español. A Roberto Ampuero le alegra volver a lanzarse a su “propia piscina” y expresa como “es una sensación maravillosa presentarse frente al idioma fresco”, su idioma se había quedado congelado, como él lo relata, pero lo ha hecho alerta al desarrollo del idioma y hoy descubre “la relación con la memoria del país”. 
Muchas de las obras de Aramburu nos hablan del conflicto español en el país vasco, la ETA, los ataques terroristas, las amenazas, la violencia, los asesinatos. El autor señaló que aunque estaba geográficamente lejos de esta realidad, el conflicto estaba muy presente en su vida. Aramburu quien decidió mudarse a Alemania siguiendo un amor, plantea que él no hubiera sido el escritor que es si no hubiera salido de España, mientras que Ampuero quien salió de Chile huyendo del golpe de estado de Pinochet, se asentó en la entonces Alemania del Este y allí conoció a su amor. Riéndose de las circunstancias que los unen, los dos autores se reconocen hacedores de su propio destino y recapacitan hoy más que nunca acerca de los beneficios de este “vagabundeo” como lo califica Ampuero. Este ir y venir lo ha hecho madurar dentro de la literatura, “la experiencia del desplazamiento geográfico, (y) la condición de nómades”  le ha permitido ver en perspectiva lo que sucede en su país de origen, lo ha hecho reflexionar desde un punto de vista más humano y general. “Salir del bosque” afirma Roberto “te permite ver los arboles entre los cuales creciste”.
Foto Letra Urbana
Aramburu y Ampuero se mostraron de acuerdo al hablar de la importancia de la literatura en castellano y el poder que tiene lo escrito de transportarnos a sitios y a momentos específicos dentro de la historia. Sin embargo, los dos autores coincidieron asombrados de lo que puede lograr la pluma y como lo escrito puede convencer al lector que la ficción es real, que los personajes existen, y como todo lo anotado se vuelve verdad a los ojos del lector. Los dos autores concordaron que en ningún momento han pretendido con sus escritos una lección política: plasman a sus personajes dentro de momentos históricos, son testigos de hechos reales pero los individuos son ficticios. “El matrimonio de la literatura con la política no me gusta mucho” admite Aramburu “La historia es la que pierde… En cuanto se introduce un elemento imaginario, la verdad histórica se viene abajo”.
El último tango de Salvador Allende que presenta Roberto Ampuero, nos remite a un momento político importantísimo en la vida del autor. “No quería ensalzar o endiosar a una figura política… o demonizarla” es la interpretación del autor de los últimos meses que Allende vive desde un punto de vista íntimo, doméstico, “no el hombre de los grandes discursos” como el mismo autor menciona. “La literatura tiene la capacidad de fabular y se puede dialogar con la historia misma” asevera Roberto, a lo que responde Fernando Aramburu: “La tarea del autor de ficción, no es el horizonte de la verdad histórica”.
El coloquio fluctúa dentro de la cuestión de separar la novela de lo que se denomina como novela histórica, de la cual ninguno de los dos escritores se siente partícipe. Afirman que en sus escritos quieren dar la sensación de cómo se vivieron los fenómenos históricos, pero más bien de los momentos cotidianos, y quieren contar las vidas triviales de sus personajes ficticios. Abogan por la libertad creativa y no por la veracidad histórica que acumula datos. “Muestro casos humanos, procuro tocar el corazoncito de la gente” dice Aramburu. Ampuero siempre de acuerdo admite que existe una “complicidad entre el lector y  el autor de novelas cuando toca temas históricos”. ‘Pero…” refuta Aramburu “el lector no tiene porque comprobar si eso ha sucedido o no. Si la novela tiene densidad humana podría emocionar, hacer llorar o reír al lector, experimentar una sensación interna aunque uno no conozca la verdad histórica… La literatura y la historia van separadas”
La charla sigue su curso y Roberto Ampuero argumenta para seguir ahondando en el tema: “La Historia narra cosas objetivas, pero en verdad son articulaciones subjetivas. Tiene el historiador una obligación, recopilar fuentes, pero la visión sobre el pasado es una construcción que la utilizan los gobiernos, sobre todo las dictaduras. El comunismo estalinista, el nazi- fascismo. Presentar la historia según quien tenga el poder, es como se puede manejar a la sociedad. Mientras que el novelista puede ser más sincero pues admite que miente”. A  lo que responde Aramburu introduciendo su libro: “La novela tiene que explicarse por sí misma… Yo hago un juego en Años lentos: escribo acerca de un señor ficticio que tiene la misma edad que yo, me manda un informe y me pide que yo escriba una novela acerca de esos datos, me exige que cambie los nombres de los familiares”, Fernando Aramburu actúa como él mismo, y en su libro mezcla lo que dice el “informe” con los “apuntes del escritor”, en donde defiende la mentira literaria y utiliza la paradoja. El autor se detiene y analiza: “Los escritores somos bichos raros… para estar con otros. Escribimos en soledad, salimos de casa a hablar en público aunque no es nuestra tarea. Exprimo mi memoria, tengo poco talento para compartir con otros hablando acerca de mis obras”.
            Dado el pasado comunista de Roberto Ampuero y los testimonios novelados acerca de la ETA por parte de Fernando Aramburu la pregunta que realicé fue la siguiente: ¿Cómo han cambiado o se han mantenido sus ideas políticas con el paso del tiempo? A lo cual Aramburo  contestó con una sonrisa: “…con frecuencia veo un debate en televisión, tanto me convence uno como el otro. Me contradigo, eso es una garantía de que no soy peligroso. Eso sí, desconfío mucho de las personas que no ejercen el humor, no estoy de acuerdo con el fanatismo. Dedicar mi esfuerzo para favorecer una postura ideológica, ¡para nada! , pero, la política como ética sí me interesa mucho, a mí lo que me interesa es la gente, el ser humano en su faceta como individuo, el ser humano dentro de la sociedad.” Ampuero por el otro lado respondió: “Abracé una causa política en mi juventud. Obviamente si escribí algún poema en ese momento, estaba marcado, influido por esto, uno no escapa de esto. Lo interesante es que después de vivir en distintos lugares y aprender de distintas culturas uno ve un sentido más amplio de las cosas. La política partidaria no tiene espacio dentro de la novela, si se filtra va a hacer que esa novela muera muy prontamente. Hay ciertos compromisos que uno abraza, pero son humanitarios. Para mí un compromiso ineludible es el tema de los derechos humanos, de la libertad individual, eso sí permea mi literatura a la hora de escribir. La literatura se construye con el panorama histórico más extenso, pero va hacia lo individual.”
Y con esa conclusión abierta nos dejaron los dos autores, con esos vacios inexplicables que los escritores se especializan para incitarnos a seguir leyendo, para adentrarnos en los relatos, en las palabras, en otros mundos creados por el lenguaje, para hacernos sentir con el vaivén de las frases, de las oraciones y de las metáforas emociones que se recrean con las alegorías y las alusiones, para finalmente adentrarnos en la ficción.


Preguntas para Fernando Aramburu
¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Nos puedes hablar de cómo surgen tus ideas para escribir? ¿Qué es lo que te inspira? ¿Cómo organizas la mente para construir una novela?
¿Cómo consideras el lenguaje? ¿Es un instrumento de comunicación o forma parte de tu fuente de inspiración?
Tus novelas pertenecen a un mundo dentro de un marco histórico ¿Puedes decirnos cómo construyes a tus personajes?
¿Cuál es la razón que hayas dejado de hacer poesía?
Sin duda el escribir en castellano lleva un bagaje de por sí de toda la literatura que hay por detrás, pero ¿existe algún autor en especial que te haya influenciado directamente o que te haya marcado? ¿Tienes algún autor predilecto?
Tu última novela “Años lentos” incluye toda una época histórica en España. ¿Podrías decir que hay algo de autobiográfico en ella?
¿Crees que el escribir acerca de la ETA te ha encasillado de cierta manera como escritor? 
¿Consideras que el escritor tiene una responsabilidad social o es un artista que expresa sus ideas?
¿Consideras que el vivir en Alemania te ha cambiado como escritor? ¿Consideras  que es una ventaja o desventaja vivir fuera del país de origen?
¿Qué opinas del futuro de la literatura? ¿Será reemplazada por el mundo digital?

Tuesday, November 20, 2012

Una velada con Junot Díaz en Miami Book Fair International





Junot Díaz, Foto Gisela Savdie
Por: Clarita Spitz

Ante un público conformado en su mayoría por jóvenes latinoamericanos, una proeza y refrescante contradicción a la creencia generalizada de que los jóvenes hoy en día no leen, se presentó el escritor estadounidense de origen dominicano Junot Díaz, en el marco del Miami Book Fair International 2012 (Feria Internacional del Libro de Miami).
La introducción del autor estuvo a cargo de Jaie Laplante, Director Ejecutivo del Miami Film Festival, el Festival de Cine de Miami, quien describió la escritura de Díaz como tan realista, tan extraordinariamente viva y llena de imágenes poderosas y vibrantes personajes, que uno puede visualizarla de inmediato…  una escritura que es a la vez universal e íntima.
Nacido en el barrio de Villa Juana, en Santo Domingo, República Dominicana, Junot Díaz pasó sus primeros años con su madre y sus abuelos, lejos de su padre, quien trabajaba en los Estados Unidos. Cuando Junot contaba con 6 años de edad su familia emigró a Parlin, Nueva Jersey, para reunirse con el padre. Pero al poco tiempo éste los abandonó en una difícil situación económica.  Estas experiencias fueron una influencia decisiva que se refleja claramente en su obra.
Junot fue desde siempre un gran lector.  Obtuvo la Licenciatura (BA) en Inglés de la Universidad de Rutgers y la Maestría en Letras (Masters of Fine Arts) en Cornell.  En la actualidad, además de escritor, es ]profesor de Escritura Creativa en el prestigioso  Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y editor de ficción de la Boston Review.
Durante la velada Díaz compartió fragmentos de dos de sus obras más conocidas, The brief wondrous life of Oscar Wao (La maravillosa vida de Oscar Wao ), Premio Pulitzer, 2008, y This is how you lose her (Así es como la pierdes) finalista del National Book Award , premio nacional de la literatura de Estados Unidos 2012. Haciendo gala de su sentido del humor, el autor confesó: Olvidé mi libro así que voy a leer de este palm.  Salvó la situación una joven que le facilitó su copia, lo cual lo conmovió profundamente.
La sesión de preguntas del público, intercalada entre las lecturas, resultó sumamente interesante, en especial por la cercanía con que los lectores hablaron de los protagonistas de estas historias, Óscar y Yunior,  casi como si se tratara de personajes de la vida real.
La exposición de Junot, al igual que su obra, fue en inglés, salpicada de frases y expresiones en español, su lengua natal. Utiliza esto en la escritura como una técnica para reflejar una realidad, para recordar a la gente que está leyendo sobre el mundo real – declaró. Pero, con frecuencia, los lectores estadounidenses rechazan estas inclusiones. Díaz considera que esto se debe a que en la cultura estadounidense hay una hostilidad básica hacia todo lo latino, un silencio en torno a los latinos en un país que no puede sobrevivir sin ellos. El lector americano promedio encuentra cientos de palabras en distintos idiomas en un texto y nunca se queja ni piensa que haya nada difícil, inusual, contra literario o problemática al respecto. Y, sin embargo, encuentra un par de frases en español, y de repente esto se vuelve problemático.
Junot Díaz, Foto Gisela Savdie
Además - explicó el autor - parte de la esencia de la vida es ser ininteligible. Del mismo modo, no todo en un libro debe ser comprensible (…) El español no está ahí para que la gente sienta, ¡oh! ¡Está hablando de mí! Ni está allí para hacer alguna afirmación cultural enorme... Se supone que un libro contiene todo tipo de opacidades difíciles y esto debería ser normal. A menudo olvidamos, como lectores, que no comprender es parte del juego, ya que cuando no entendemos algo, tenemos que acercarnos a otras personas, pedir ayuda. Un libro se lee a solas... pero un libro se entiende en comunidad.
A la pregunta si alguna vez consideró escribir This is how you loose her en orden cronológico, respondió: Sin duda alguna la estructura del libro es intencional. Parte de lo que me impulsa a escribir y, probablemente, la razón de por qué me toma tanto tiempo escribir cualquier cosa,  tiene que ver con mi interés en escribir lo que yo llamo “juegos” (...), en el sentido que un juego es algo que hacemos juntos, algo así como un juego colectivo.  Parte de lo que me interesa de la lectura y la escritura es la idea de que armar un libro es un esfuerzo conjunto.  Mis lectores tienen que colaborar conmigo para hacer este libro juntos; yo les doy un guión o la apertura del juego y ellos juegan su papel y arman el libro como ellos quieren. (...) Parte de lo que hago es trabajar en diferentes tiempos… creo que el tiempo no es el vínculo más fuerte en la trama.  (…) Creo que el libro se mantiene unido por el conjunto de emociones que genera entre líneas, donde el tiempo no es tan importante
Habló de Yunior, un “chico malo”, personaje central de su novela This is how you lose her,  y explicó que regresa constantemente a él porque se le resiste, porque no habla suficiente, porque no expresa sus sentimientos.  Al escribir su libro Junot Díaz sabía, desde un principio, que volvería a este personaje, que quería escribir una serie de historias cortas que, finalmente, conformarían una sola gran novela. 
En cuanto al uso de la segunda persona en This is how you loose her, explicó que, específicamente en esta obra la segunda persona está ahí para indicar al lector que algo extraño está sucediendo, como un eco narrativo, que Yunior está hablándose a si mismo desde otro lugar, un lugar más adulto, un lugar más crítico.  El lector descubre en la última página que Yunior está empezando a escribir la historia, y que la segunda persona, a lo largo de la historia, le está hablando a un Yunior más jóven.
Para Díaz lo que hace difícil escribir un libro es que, como autor,  uno está pidiendo al lector, que el libro tenga la posibilidad de transformarlo. Cuando un libro realmente funciona muy bien transforma a sus lectores. Pero la única manera de que esto suceda es si en el proceso de escribir el libro el autor se transforma a sí mismo, porque ¿cómo se puede pedir a la gente correr ese riesgo si en el proceso no se somete a esa transformación? Ciertamente en los 16 años que me llevó a escribir este librito delgadito me sometí a una, y fue importante no porque a la mayoría de la gente que lo lea le pueda gustar, sino porque, de vez en cuando, habrá una persona por ahí que se encuentre este libro en algún momento y puede ser que, por alguna extraña razón, cambie su vida. Sin duda cambió la mía ¿saben?