En un mundo donde prima lo tecnológico y lo intangible, diversos autores proponen una conexión con la realidad material, a través del trabajo artesanal, para una mayor satisfacción y elevación de la autoestima.
En la nota ¿Es mejor el trabajo artesanal que el intelectual? de BBC Mundo, el escritor y mecánico Mathew Crawford piensa que nos iría mejor cambiar el mouse por el destornillador. "A muchos de nosotros nos invade un sentimiento de la inutilidad", señala. "Creé una marca... y eso ¿de qué sirve? Sencillamente persuadí a la gente a que comprara algo que realmente no necesitaban".
Crawford, asegura que la vida del artesano es más variada pues mezcla lo práctico con lo lógico y la resolución de problemas. Así, el trabajo manual ofrece pequeños momentos de satisfacción, pequeñas recompensas que en grandes organizaciones pasarían desapercibidas.
