Un artículo de LaVanguardia.es nos hace reflexionar sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en nuestros modales y formas de conducirnos en sociedad. La dependencia hacia los distintos dispositivos tecnológicos (celulares, BlackBerrys, Ipads), la necesidad de estar continuamente conectados a las redes sociales e incluso la impulsiva y desenfrenada búsqueda del más irrelevante dato en la web, no sólo nos afecta individualmente, sino que también implica consecuencias en nuestras relaciones con los otros, en nuestra participación en el mundo.
La invasión del espacio público y la e-urbanidad
"Es un fenómeno imparable. Vivimos una invasión del espacio público y doméstico que está cambiando nuestras costumbres. No sé si pasará como con la televisión, que incluso llegó a cambiar el mobiliario del comedor”, es el comentario de Jordi Xifra, profesor titular de la facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra, en el artículo de La Vanguardia.es. “No podemos vivir de espaldas a las nuevas tecnologías, pero vivimos una auténtica invasión en las formas y en el uso”, dice Pablo Batlle, codirector de los cursos de protocolo de la Universidad de Oviedo y autor del libro Protocolo y buenas maneras.




